El recuerdo y la oración por los difuntos han formado, a lo largo de la historia, parte de la vida de los hombres. Entre los cristianos este tema ha sido siempre de vital importancia ya que el cimiento de nuestra fe nace de la resurrección de Jesucristo venciendo la muerte. Por ello la virtud de la esperanza, sabiendo que la muerte no es nuestro final sino el paso definitivo hacia la vida plena en Dios, es de vital importancia para los creyentes.

Desde el año 1963, tras el Concilio Vaticano II, LA Iglesia permite libremente la cremación: Código de Derecho Canónico, Canon 1176 et 3.

La Iglesia levanto la prohibición de cremaciones en 1983; sin embargo mantiene los requerimientos específicos para la disposición reverente de las cenizas, aconsejando que estas sean depositadas en urnas y lugares dignos, tales como nichos en columbarios ubicados en las Iglesias.

Hoy en día las reglamentaciones sanitarias de los distintos estados no establecen ningún tipo de imposición sanitaria para la custodia de las cenizas. Por lo tanto nuestra parroquia quiere colaborar en la dignificación de las exequias en su correcto sentido religioso Por lo que se ha construido un columbario para depósito de las cenizas de los difuntos ubicado al lado derecho del altar, entrando por la puerta principal y recuperando este lugar sagrado para el servicio de los fieles difuntos.

La elección del columbario se realizara por estricto orden de reserva

Espacio para 4, 5,6 y 7 urnas

Temporalidad del columbario:   50  años y en caso de renovación se pagaría el 10% a valor presente

Precios indistintamente-

Al contado 9.000.00

A crédito 4 pagos de 2,500.00